martes, 17 de noviembre de 2009

Don't give in to yesterday.

Lo que me duele es...

Acordarme de cómo olía el mundo entonces.
De cómo sonaba. De su sabor. Su color.
¿Extraño?
No lo es, puesto que cuando algo deja de existir, lo único que te queda son las sensaciones que te provocaba. Ya no puedes tocarlo, ni verlo, ni sentirlo. Pero sí recordarlo.
No desapareciste de mi vida. Moriste.
Me queda la misma sensación que si un coche te hubiera aplastado el craneo, o si hubieras quedado triturado en la acera tras haber caido de un quinto piso. De repente y porque sí el mundo cambió de olor, sonido y sabor. Incluso los colores huyeron de él.
Fui de las únicas personas que lloró tu muerte. Y la del resto de cosas que murieron entonces.

Lo que me duele es acordarme de ti.

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