- Y se dio cuenta de que le gustaban más las mujeres
que yo.
Es increible cómo con el tiempo me he colocado un escudo enorme delante para tirarme y destrozar todo lo que se me ponga delante, incluso cuando lo que tengo delante es lo que deseo o necesito.


Muchos dirían que me he hecho fuerte.
Yo digo que me has convertido en un monstruo.Has creado una contradicción. Has hecho que mi cabeza cambie de opinión para proteger a mi corazón de lo que quiere, el cual no deja de lanzarse al vacio para ver que ocurre (si, también para él casi todo ha perdido el sentido que tenía).
Y mi cabeza no da a basto. Me canso. Muchísimo. De destrozar las cosas. De mi afán irremediable por buscar perfección y encontrar mediocricidad. De no ser suficiente y estar a medias, de no entender, de odiar, de sentir un profundo asco por todo y no aceptar lo triste y patética que es la realidad.
Creo que me estoy rindiendo...
Creo que el mundo está haciendo a esta niña madurar, convirtiendola de repente en una fruta podrida por dentro.